Este año no es uno cualquiera...

El principal cambio vital que he enfrentado en este nuevo año académico es la entrada a la universidad, una novedad que marca sustancialmente el dejar atrás la niñez. Aunque muchas personas ante mi temor por la universidad hayan tratado de tranquilizarme mediante frases como: "si es lo mismo que el instituto" o "si no cambia nada, la única diferencia es que vas a salir mucho más de fiesta". He de decir que se equivocaban, sin duda hay un gran cambio y un paso más hacia la independencia de la vida adulta. También recuerdo que cuando expresaba mi ansia por acabar bachillerato, todo mi entorno me decía que debía aprovechar bachillerato todo lo que pudiera, que en un futuro lo iba a echar de menos... En absoluto, personalmente no volvería a esa época ni aunque me pagasen.

Dejando a un lado lo académico, siento que mi evolución también ha sido personal (no necesariamente como consecuencia del salto a la universidad). He estado haciendo un montón de cosas nuevas o que jamás pensé llegar a hacer (fui a un concierto, por ejemplo). En enero de 2026, viajé fuera de España sola por primera vez, algo que de cierta forma me obligó a salir de mi zona de confort y me ayudó a autodescubrirme. Fue un viaje marcado por la reflexión y que disfruté enormemente a pesar de no haber tenido compañía (sí que es cierto también que en algunos momentos no hubiera estado de más). Gracias a este viaje me sentí mucho más conectada con el arte, algo a lo que jamás le he prestado demasiada atención. Aquí una obra de la Pinacoteca de Brera que me encantó:




En fin... Me siento super feliz y agradecida por la etapa que estoy viviendo actualmente, por ello es que quiero aprovecharla al máximo e ir registrando en este blog cada uno de los nuevos pasos que dé o los pensamientos que se me crucen por la cabeza. 


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